miércoles, abril 1, 2020
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Historias (Ficción)

Un exceso

Era una tarde de mayo, de esas que parecen arrancadas al verano. Enrique iba caminando a paso ligero por la vereda del sol y, ahí, se percató de las primeras gotas de sudor en su frente. Bajó algo la marcha sin detenerse, por miedo a no llegar a la estación a tiempo. Sacó de su bolsillo trasero izquierdo un pañuelo de color blanco que llevaba bordadas sus iniciales y se secó la transpiración provocada por el traqueteo con un gesto firme.

El cuarto “C”

Ese día, entré corriendo y cerré la puerta detrás de mí, con la certeza de que Hugo no me había podido ver, ni siquiera oír. Sentí cierto escalofrío cuando, por acción de la correntada, la puerta de entrada se me fue de la mano generando un golpe leve contra el marco, pero que yo sentí como la explosión de un cohete a fin de año.

CAPÍTULO VI

Entreabrió el ojo derecho primero y el izquierdo después. Tuvo que pestañear varias veces hasta poder hacer foco y finalmente lo logró. Atinó a levantar su cabeza apenas unos centímetros hacia adelante...

Con el paso de los años

-¿Le pongo algo más, Don Isidro? -preguntó el verdulero al dejar las papas en la bolsa de la compra que estaba en el piso. De fondo, se oía -a un volumen inapropiado-...

CAPÍTULO V

-El caso es que el estudio decidió prescindir de sus servicios. No le pido que lo tome con tranquilidad, pero entienda que estas cosas pasan y que… Augusto observaba cómo los labios...

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Un exceso

Era una tarde de mayo, de esas que parecen arrancadas al verano. Enrique iba caminando a paso ligero por la vereda del sol y, ahí, se percató de las primeras gotas de sudor en su frente. Bajó algo la marcha sin detenerse, por miedo a no llegar a la estación a tiempo. Sacó de su bolsillo trasero izquierdo un pañuelo de color blanco que llevaba bordadas sus iniciales y se secó la transpiración provocada por el traqueteo con un gesto firme.

El cuarto “C”

Ese día, entré corriendo y cerré la puerta detrás de mí, con la certeza de que Hugo no me había podido ver, ni siquiera oír. Sentí cierto escalofrío cuando, por acción de la correntada, la puerta de entrada se me fue de la mano generando un golpe leve contra el marco, pero que yo sentí como la explosión de un cohete a fin de año.

Los tipos duros, escriben

Estaba viendo una entrevista en un canal español y el conductor del programa, en una de esas típicas preguntas, pidió al entrevistado...