Suban el volumen, suena Leonard Cohen
Corría la segunda mitad de los ochenta, yo tenía 15 años y estaba viendo que iba a hacer conmigo. Tenía una pasión desde hacía…
Corría la segunda mitad de los ochenta, yo tenía 15 años y estaba viendo que iba a hacer conmigo. Tenía una pasión desde hacía…
Redescubrir *Desde el jardín* (*Being There*, 1979), dirigida por Hal Ashby, es como mirar un espejo del presente a través de una lente de…
Despierto. O mejor dicho, abro los ojos, porque despierto ya estaba hacía rato. No hay un corte abrupto entre el sueño y la vigilia, solo un deslizamiento lento, imperceptible, como cuando el agua sube de nivel en un río y nadie lo nota hasta que ya es otra corriente.
Desde que otras ciencias, además de la medicina y la genética, habían tomado el control de la maternidad planificada, los padres podían solicitar, además del color de ojos, cabello y estructura ósea básica, características como personalidad, tipo de inteligencia, control emocional y hasta inclinaciones artísticas. Las listas de requisitos para futuros hijos crecían cada vez más, reflejando no solo los deseos de los padres, sino también las expectativas sociales de lo que significa un ser “ideal”.
Se quedó colgado viendo un quiebre en un azulejo de una de las paredes del pasillo de la guardia.
En 1890 faltaban un poco más de diez años para que abandonara este mundo el gran poeta irlandés Oscar Wilde.
En ese mismo año publicó lo que sería su primera y única novela: “El retrato de Dorian Gray”.
Una sala de reuniones y un grupo de trabajo que se reúne para la presentación de un nuevo integrante del equipo. La jefa para…
Los ojos cerrados de Erica Rivas en un primerísimo primer plano durmiendo. Ruidos en otro ambiente, se despierta de inmediato con un gesto adusto de preocupación. Una caminata dentro de su casa (un departamento de buen nivel) y el descubrimiento de su hija adolescente desnuda
Hace poco heredé una biblioteca de alguien, y como diría Forrest Gump, “es todo lo que voy a decir al respecto”.
Es así como buscando datos para completar mi reseña, me topé con que algunos autores consideran a la familia Carracci como los exponentes máximos del eclecticismo en la pintura.
“Existen varios mundos dentro del mundo, algunos se entrecruzan y otros no tienen relación entre sí”, le dice Hirayama a su sobrina Niko (guiño homenaje del director al nombre de la cantante de Velvet Underground, que es parte de la banda de sonido de la peli) mientras bicicletean en una parte de Tokio.