Capítulo III: El hermano
Aquel amanecer de julio en el que Augusto conducía su 504 con rumbo a “La arbolada” el frío arreciaba y la temperatura estaba por debajo de cero en la ruta 9.
Aquel amanecer de julio en el que Augusto conducía su 504 con rumbo a “La arbolada” el frío arreciaba y la temperatura estaba por debajo de cero en la ruta 9.
Los azulejos del baño eran color negro. Siempre pensó que era para evitar que se notase la mugre si la limpieza del establecimiento era defectuosa. Pero, a decir verdad, el San Martín de Tours era un colegio de lo más pulcro, cuestión que echaba por la borda su teoría. Es infantil Augusto, ¿no te das cuenta?, pensó para sí.
Si existiera un medidor de tirantez en las relaciones humanas, me parece que la que componen una madre y su única hija estaría al tope de las mediciones.
Sacudió las hojas que había sobre el asiento de la moto, señal de que el otoño había comenzado de manera prematura.
Se colocó el casco, cruzó su pierna izquierda por encima de la moto y se sentó de forma pesada.
Samarante era un lugar de pocas novedades a decir verdad. Un lugar donde la vida discurría sin mayores sobresaltos.
Algunos hasta podrían tildarlo de un pueblo aburrido. Y no sin razón.
Tengo el mismo personal trainer desde hace 10 años, mi amigo @train_cool
Con él, durante las clases hablamos en varios niveles. No solamente se trata de cuidar el físico sino también de poner “el bocho en acción” diría el gran Federico Moura
-Augusto! ¡Augusto! ¿Dónde se metió este chico?
La voz del doctor Enrique Urquiza se escuchaba tal y como era: firme y profunda.
En estas cuestiones que permiten las plataformas de música, por las cuales uno puede ir saltando por la discografía de un artista, una determinada…
Si bien no recuerda la fecha exacta en que empezó a vivir en la calle, la asocia con un día de madrugada en la…