Mi top 5: Biopics
Existe un género cinematográfico que es muchas veces visitado por los realizadores. Se trata de las Biopics o películas biográficas.
Reseñas
Existe un género cinematográfico que es muchas veces visitado por los realizadores. Se trata de las Biopics o películas biográficas.
1984. Para muchxs, seguramente el libro de George Orwell, un clásico de la literatura al que alguna vez -quizás- me le anime para dejar una reseña en este blog. Para mí, en cambio, 1984 es el año en que llegó a casa la videocasetera (Noblex, para más datos) y donde comenzó una relación con el cine que no abandonaré nunca.
En mi análisis del cine que suelo consumir, por la amplitud de géneros, temáticas e historias, recibí el comentario: “¡A vos te gusta cualquier cosa!”.
Estaba enfrascado en una crónica acerca de un tema de historia política y me topé con la noticia de que, en 2019, hubo nuevo libro editado de Mario Vargas Llosa, premio Nobel de literatura peruano. Según explicaba la nota, el escritor volvía a los trabajos de historia novelada que, desde “La Fiesta del Chivo”, acostumbra a relatar.
No sé nadar, una limitación que llevo como una carga de toda mi vida. Pero debo reconocer que el término “bucear” me viene como anillo al dedo en Internet.
Durante la década de los ‘60, el cine nacional comienza a mostrar cambios y nuevos matices que lo vinculan con diferentes facetas. Personajes que ganan la pantalla (y luego también, serán parte de la televisión que comienza a nacer), cine de autor y nuevos realizadores que sorprenden, y mucho.
La década que va de 1950a 1960 puede dividirse en dos. En su primera mitad -y dado que en 1946 se aprueba la Ley de Cine- es una etapa realmente prolífica, logrando como resultado que en 1950 se produzcan 58 películas, todo un récord para nuestra industria.
Estaba viendo una entrevista en un canal español y el conductor del programa, en una de esas típicas preguntas, pidió al entrevistado que recomendara…
Creador de una oscuridad inimitable, fanático de Vincent Price y su “Museo de Cera”, con una estética gótica, más que sus propios “Batman”, llegamos…