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Desde el jardín: Una sátira profética sobre la política y la percepción

Por wpetina

Redescubrir *Desde el jardín* (*Being There*, 1979), dirigida por Hal Ashby, es como mirar un espejo del presente a través de una lente de hace más de cuatro décadas. Protagonizada por un inolvidable Peter Sellers, esta sátira basada en la novela de Jerzy Kosiński no solo disecciona la ingenuidad y el poder, sino que también parece anticipar dinámicas políticas actuales: líderes que emergen de la nada, impulsados por la percepción pública y los medios, más que por su propia sustancia. En una era donde la imagen a menudo eclipsa la realidad, esta película se siente más vigente que nunca.

La historia sigue a Chance (Peter Sellers), un jardinero de mediana edad que ha vivido aislado en una mansión en Washington D.C., cuidando plantas y viendo televisión como única ventana al mundo. Tras la muerte de su benefactor, es desalojado y, vestido con trajes anticuados, se enfrenta a una sociedad que no comprende. Un accidente fortuito lo lleva a cruzarse con Eve Rand (Shirley MacLaine), quien lo confunde con “Chauncey Gardiner”, un supuesto caballero culto. 

Su esposo, el magnate Ben Rand (Melvyn Douglas), lo acoge, y pronto Chance, con su hablar pausado y sus frases sobre jardinería, es visto como un sabio. Este ascenso recuerda a figuras políticas contemporáneas que han usado la simplicidad y los medios para ganar popularidad, transformando malentendidos en poder.  Esto hizo que en mi cabeza tomara otra dimensión.  Obviamente la que solo generan esas joyas que como tales son eternas.

Peter Sellers brilla como Chance, un hombre sin profundidad intelectual cuya vacuidad se convierte en un lienzo para las proyecciones de los demás. Cuando dice “Me gusta ver” mientras Eve intenta seducirlo —refiriéndose a la televisión, no a ella—, la escena es hilarante, pero también un eco de cómo la política actual malinterpreta las intenciones de sus líderes. Eve, interpretada con encanto por MacLaine, pasa de la curiosidad al deseo, proyectando en Chance cualidades que no tiene, algo que vemos hoy cuando las élites o los votantes idealizan a figuras públicas ambiguas. Melvyn Douglas, como Ben, aporta gravitas a un personaje que ve en Chance una esperanza, no muy distinto a cómo algunos asesores políticos moldean a líderes vacíos para sus propios fines.

Un momento clave (sin ánimo de spoiler alert) ocurre cuando el Presidente (Jack Warden) cita a Chance en un discurso nacional: “Hay que estimular el crecimiento”, dice Chance sobre las plantas, pero se interpreta como una visión económica. Esto resuena con la política contemporánea, donde frases virales se amplifican para dar credibilidad, sin importar su origen real. Más tarde, en el clímax, mientras los poderosos debaten para nombrar a Chauncey como sucesor presidencial durante el funeral de Ben, Chance camina sobre un lago en una escena surrealista. ¿Un milagro o un símbolo? En un mundo donde algunos líderes parecen flotar sobre la incredulidad pública, la metáfora golpea fuerte.

Lo que más me impacta de *Desde el jardín* es su capacidad para ser cómica y profunda a la vez. La televisión, omnipresente en la vida de Chance, prefigura el rol de las redes sociales hoy, construyendo mitos a partir de fragmentos. Me hace pensar en cómo figuras públicas prosperan en la ambigüedad, desde influencers políticos hasta presidentes, mientras nosotros, como los personajes del filme, proyectamos en ellos lo que queremos ver. Hal Ashby dirige con maestría, apoyado en la fotografía cálida de Caleb Deschanel y la música sutil de Johnny Mandel, creando una crítica a la superficialidad que nunca pierde su encanto. Sellers, en su penúltimo rol, es perfecto: su Chance es un recordatorio de que el poder a menudo depende de lo que otros creen, no de lo que uno es.

A más de 40 años de su estreno, *Desde el jardín* sigue siendo una obra maestra. Es una sátira que nos invita a cuestionar la autenticidad de quienes lideran y el papel de los medios en su ascenso, todo mientras nos hace reír con su absurdo sutil. 

Recomiendo verla prestando atención a los detalles —la ropa de Chance, las reacciones de Eve, el silencio del doctor que intuye la verdad— y reflexionar: ¿cuántos “Chauncey Gardiner” habitan nuestra vida actual?.

Ficha técnica

Título original: Being There  

Año: 1979  

Duración: 130 min.  

País: Estados Unidos  

Dirección: Hal Ashby  

Guión: Jerzy Kosiński (basado en su novela)  

Música: Johnny Mandel  

Fotografía: Caleb Deschanel 

Reparto: Peter Sellers, Shirley MacLaine, Melvyn Douglas, Jack Warden  

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