El otro lado del mostrador: Mi nombre es Ángel Blanco. Tengo treinta y siete años y, desde hace diez, soy enfermero intensivista.
Tengo más de 50 años, lo cual, al menos para mí, es un montón.
Empecé con este blog por la necesidad de poner en palabras mis ideas, gustos y pensamientos. Todavía siento un poco de vergüenza cada vez que publico, pero el objetivo sigue siendo el mismo: la constancia que te deposita donde querés estar.
Y escribir es el refugio donde quiero estar. Desde chico sentí que en el mundo de las palabras me sentía cómodo; por eso soy fan de los silencios y amante de la soledad.
El otro lado del mostrador: Mi nombre es Ángel Blanco. Tengo treinta y siete años y, desde hace diez, soy enfermero intensivista.
En mi análisis del cine que suelo consumir, por la amplitud de géneros, temáticas e historias, recibí el comentario: “¡A vos te gusta cualquier cosa!”.
CAPÍTULO VII: Dio dos o tres pasos hacia atrás, horrorizado y, para su suerte, cuando se dejó caer, fue a dar justo con la única silla que le quedaba. La …
Estaba enfrascado en una crónica acerca de un tema de historia política y me topé con la noticia de que, en 2019, hubo nuevo libro editado de Mario Vargas Llosa, premio Nobel de literatura peruano. Según explicaba la nota, el escritor volvía a los trabajos de historia novelada que, desde “La Fiesta del Chivo”, acostumbra a relatar.
No sé nadar, una limitación que llevo como una carga de toda mi vida. Pero debo reconocer que el término “bucear” me viene como anillo al dedo en Internet.
Aterrizó dando la espalda contra el colchón, desde una altura más que considerable o -al menos- esa era la sensación cada vez que despertaba de una pesadilla, y se sacudió eléctricamente.

